A finales de Mayo de 2007 comencé una serie de dibujos a partir de imágenes de prensa, con la finalidad de hacer una acuarela de grandes dimensiones.

Las imágenes de un espacio urbano arrasado por las explosiones evocaba un cierto universo de ruinas clásicas. Un tiempo que se acercaba a finales del Imperio romano o al Mundo bizantino.

En ese espacio aparecieron figuras clásicas, un ángel
demoniaco, el soldado y un mar de fondo.

En la acuarela preparatoria la
veduta simplificada de la fotografía se torna más
atemporal.

Mucho más vertical para adaptarse al espacio izquierdo de la acuarela.

Sin embargo el sentido del orden está presente en la imagen de partida, que simula un templo y un foro en descomposición.

Por último los vehículos reventados, son el símbolo contemporáneo de la destrucción, la ciudad pierde los artilugios de comunicación, obstruyendo las arterias que la convierten en una entidad viva.